Cuando se trata de
delineadores creo soy autoridad en la materia, como les mencionaba hace un
tiempo atrás no es que me las esté dando de algo que no soy, sino que la
experiencia me ha hecho creer lo anterior. Comencé a delinearme cuando tenía 14
años y era una adolescente tratando de descubrir el mundo, entre punky, gótica,
vampireza, anarquista (cosas de la juventud pues oye) y desde ahí hasta ahora
que estoy próxima al cambio de folio (y, si estoy pasando por la hermosa crisis
de los 30) no he dejado de delinearme, puedo ponerme a jugar con los labiales,
sombras, broncer y todo lo demás pero dejar de delinearme no es una opción, de
hecho ha llegado a tal punto, que mis propios alumnos y colegas cuando me quedo
dormida o no alcanzo a maquillarme y llego al colegio así con cara de pompa, me
dicen “Andre, estás enferma”, porque creo que se ha vuelto un símbolo, parte de
mi identidad, una iconografía dentro de mi ajetreada pero encantadora
existencia.
Otro argumento a mi favor, es
que he tenido y tengo de todo tipo de delineadores, desde productos de alta
gama hasta productos lowcost que puedes conseguir en cualquier parte y a
precios muy accesibles, he tenido experiencias buenas y malas tanto con los
primeros, como así también con los segundos. He utilizado delineadores en todos
los formatos, en gel, en lapíz, tipo plumón, con pincel, etc, y en todos los
acabados, matte, brillante, con glitter, y en todos los colores obviamente, por
lo tanto cuando de delineadores se trata, creo que tengo un buen recorrido (si,
aunque suene feo) para hablar con propiedad del tema.
Como comprenderán que son
“muchos años” de experiencia, no tengo fotos de todos los productos que he
usado, así que ocuparé fotos referenciales extraídas de la “madre internet”
(insertar emoticón de manitos rezando aquí)
1.
Mi primer delineador: El primer delineador del
que hice uso fue uno que le saque a mi vieja de su cartera (si, súper rata) y
que más encima lo usaba a escondidas porque mi vieja odiaba mi delineado,
recuerdo que era en formato lápiz, así que también me pelee un sacapuntas de
esos dobles de su “neceser” (doblemente rata) era de maybelline, y lo usé desde
los 14 hasta los 17 (si, súper antihigiénico) lo único que diré a mi favor es
que en ese entonces no era makeuplover y no cachaba nada de ese mundo, creo que
es el único lápiz que use hasta que no quedó nada y que usaba “ochenteramente”
quemándolo un poco con el encendedor para que quede más cremoso y más negro.
Ahora que lo pienso creo que era bien picantosa cuando adolescente… cosas de la
juventud.
2.
Mi evolución al estilo Kafka: Cuando entre a la
“U”, obviamente tuve que civilizarme y empezar a usar decentemente el
maquillaje, y gracias al auspicio monetario de mis abuelos que me apoyaban en
mi volada de chica gótica llegó al delineador que creo que todas hemos tenido y
que ha sido punto de disputa en muchos sentidos porque hay gente a la que le
funciona super bien y otras a las que simple y sencillamente no les funciona,
me refiero al deliador de maybelline “master precise”, la verdad es que a mí en su minuto me funcionó bastante bien,
además que era barato, hoy en mi presente no lo uso porque ya no me gusta y la
verdad se me corre mal, y no me funciona.
Mi dilema como docente: Las que son profesoras y
les gusta el Makeup me entenderán, cuando pasas desde las 08.00 am hasta app
las 19.00 hrs en el colegio, haciendo clases, atendiendo apoderados, reclamos,
etc. Debes prepararte para prácticamente ir a la guerra, entonces es importante
tener un maquillaje bueno, y como pucha, el bolsillo de los profes siempre es
medio inestable, ojalá un maquillaje que sea 3B, aunque cuando se trata de
maquillaje, sinceramente, igual me gusta darme mis gustitos. Fue en el año 2013
después que nació Vicente y después que logre sobrellevar toda esa época súper
oscura que me tocó vivir que comencé a probar diferentes delineadores y aquí va
el listado y mi experiencia.
Delineador tipo plumón de Loreal - Super Blockbuster: lo usé mucho
tiempo, durante tres años, de hecho lo deje de usar este año hace como ya un
mes. Las razones por las cuáles lo compré, porque es accesible, lo encuentras
en todas partes y lo determinarte fue que el cateye sale de una, hasta con la
colita incluida, es muy negrito, muy pigmentado, y la verdad es fácil y cómodo
de usar. Entonces, si le tiro tantas flores, ¿Por qué lo cambié? Porque para el
día a día para mi jornada no me aguantaba, se me corría, y al momento de
desmaquillarlo me manchaba mucho la piel, además tengo el parpado graso y se me
marcaba en los pliegues del ojo. ¿Para quienes lo recomiendo? Para personas que
quieran comenzar aprender a delinearse y que no tengan la piel grasa, de verdad
si están buscando algo para iniciarse es ideal. Algo que se me olvidaba mencionar es que este delineador hay que pasarlo unas dos veces para obtener un delineado negro bien intenso, y otra debilidad que tiene es que la tapita se rompe y al igual que un plumón de pizarra a los dos - tres meses de uso la punta del plumón comienza a romperse y deja de ser tan precisa, comenzando a realizar un trazo más grueso de lo normal.
They are Real Push Up Liner de Benefit: Este
delineador lo usé hasta febrero de este año, y de verdad se mueren con todo lo
que alucine con tenerlo, con usarlo, con poder aplicarlo sobre mis párpados,
porque veía video tras video de lo bueno que era y de lo perfecto que te salía
el “cateye” con su punta biselada y que se fórmula era tan perfecta que
tendrías que hacer un ritual para lograr sacarlo al final de la jornada. Bueno,
mi experiencia: en si la fórmula es buena, es crema, es matte, es muy “pinup”
el resultado que deja (o al menos a mí su textura me recuerda esa época) efectivamente
dura mucho en el párpado y también me ayudó mucho el tema del aplicador pero,
es un producto que colmó mi paciencia (y tengo harta… soy mamá y profesora)
porque el aplicador trae un dispensador naranjito que debes ponerlo y sacarlo
cada vez que lo uses, sino corres el riesgo de que el producto se seque, otro
aspecto, es que para dosificarlo trae un dispositivo en la parte inferior que
hay que rotarlo, uno o dos giros hasta que aparezca producto, y yo, francamente
dejaba la escoba todas las mañanas sacando más producto del necesario y
finalmente se terminó secando, de hecho con eso tienen que tener cuidado porque
se seca súper rápido y aparecen unos grumos horribles, sus últimos usos se los
di en febrero de este año cuando anduve por Cuba y lo que si les puedo asegurar
es que con 34° grados la cosa esta no se corrió absolutamente nada… así que
para quién lo recomiendo: para gente que tenga tiempo de delinearse y que esté
buscando un delineado matte 100% y que
obviamente esté dispuesta a pagar su precio porque no es nada barato, y por
menos plata hay mejores opciones… más prácticas.
Delineador Super precise eyeliner de Essence:
otro amado, es muy similar al de Catrice, de hecho me atrevería a decir que es
como su competencia dentro de mi cosmetiquero, tiene un acabado que no es matte,
es como que quiso ser matte y no pudo, pero es amado, porque es un delineador
con el que te vas a la segura, es decir, es las 3B, creo que el único defecto
que le he encontrado es que para el día a día no es, si eres como yo, de las
personas que siempre andan con más responsabilidades que vida a cuestas, este
es un delineador que con su debido respeto se merece su tiempo para aplicarlo,
yo de hecho lo tengo para mis ocasiones especiales, por ejemplo cuando voy a
salir, tengo un evento, una salida con amigos y sé que tendré tiempo para
delinearme esta es mi “vieja confiable”, a quienes se los recomiendo: a quienes
ya tengan un poquito de práctica utilizando este tipo de delineadores líquidos
con punta tipo pincel, porque hay que tener su práctica para usarlo y que si lo
quieren incluir en su rutina de día a día tengan el tiempo para utilizarlo,
porque al menos yo he terminado peleando conmigo misma cuando se me ha ocurrido
delinearme con él teniendo 15 minutos para salir de la casa.
Tatto Liner de Kat Von D: este es
definitivamente el santo grial de las locas por el “cateye” es otro de mis
regalones, de hecho es el delineador que utilizado todos los santos días, el único con el que he logrado
que el delineado me salga a la primera. La verdad es que no tengo idea cuanto
salga porque era el delineador que me regalaba mi ex cada vez que le tocaba ir
de viaje, así que por suerte tengo un stock de este producto. Me gusta su
formato tipo lápiz, pero con punta como
si fuese un plumón muy delgadito porque te permite hacer un trazo muy preciso
en poco tiempo, al momento de aplicarlo queda como un negro satinado pero luego
cuando está seco queda con un efecto matte muy bonito, su fórmula es ligera pero
de gran durabilidad y lo mejor de todo es que al final de la jornada se remueve
con facilidad: a quienes se los recomiendo, a todas aquellas que necesiten algo
cómodo, rápido y sencillo que garantice precisión, y que obviamente estén
dispuestas a comprarlo en algunas de las tienditas de instagram o Facebook porque
lamentablemente la katita se ha hecho esperar con su llegada a Chile, aunque
con lo diosa que es ella y lo bueno que son sus maquillajes yo la espero lo que
tenga que ser. He dicho.
-
El delineador perfecto no existe, es el que más
se acomode a tu estilo, a tus necesidades, al tipo de maquillaje que quieras
hacer.
-
El delineado perfecto existe, y la única forma
de conseguirlo es con mucha práctica.
-
Los delineadores son fundamentales pero no son
el único recurso para obtener un maquillaje bonito y con estilo.
-
Atrévete, busca el que más te guste y disfruta
la bonita experiencia del maquillaje.


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